Descripción
Acero forjado en capas. Identidad visible.
El damasco no se explica. Se observa. Cada línea, cada dibujo en la hoja, es resultado de la superposición y soldadura de capas que crean un patrón irrepetible. Puede ser random o lineal, pero nunca será idéntico a otro.
Con 14,5 cm de filo útil y 27 cm totales, este cuchillo encuentra el equilibrio entre elegancia y control. No es grande. No es agresivo. Es preciso.
Especificaciones técnicas
- Hoja de Damasco (patrón random o lineal)
Capas visibles que aportan carácter visual y estructura mecánica diferenciada. - 14,5 cm de hoja / 27 cm totales
Tamaño versátil, ideal para cocina técnica o pieza de colección funcional. - 3 mm de espesor / 3,3 cm de ancho
Perfil equilibrado que mantiene estabilidad sin perder maniobrabilidad. - Encabado con botón en latón trabajado a lima y acrílicos de alto impacto
Transición estética refinada entre hoja y madera. - Perno pasante de bronce + pin mosaico
Detalle artesanal que eleva la pieza. El pin mosaico no es estructural: es identidad. - Madera de picana negra boliviana
Densa, oscura y sobria. Contrasta con el brillo del latón. - Vaina de vaqueta 3 mm hecha a medida
No genérica. Ajuste específico para esta pieza.
¿Para quién es este cuchillo?
Para quien:
- Busca una pieza que corte y que además se mire.
- Entiende el valor del damasco más allá del marketing.
- Quiere algo distinto a un inoxidable estándar.
- Valora el detalle fino en encabado y terminaciones.
No es un utilitario rudo. Es un cuchillo con presencia.
El damasco no es solo patrón. La combinación de capas genera microvariaciones en la estructura que aportan personalidad al filo.
El latón trabajado a lima agrega un elemento clásico que dialoga con la tradición criolla, mientras el pin mosaico introduce un gesto contemporáneo.
Es una pieza que equilibra lo clásico con lo artesanal moderno.
El artesano
Hecho a mano por Juan Vilte, cuchillero artesano de Cabaña Unquillo, Córdoba. 35 años. Tres años en el oficio. Un año dedicado exclusivamente a la cuchillería.
Profesor de talabartería.
Su formación en cuero explica la coherencia entre cuchillo y vaina.
Su evolución en acero se refleja en el trabajo fino del damasco y los detalles de encabado.
Cada pieza es resultado de proceso manual, no de producción en serie.












